Hilos “mágicos” que levantan desde los pómulos hasta los glúteos: El efecto progresivo de los Hilos Tensores

La flacidez de la piel es uno de los problemas que más preocupa a hombres y mujeres, que buscan conseguir un cuerpo bien definido y ‘difuminar’, en la medida de lo posible, los signos del paso del tiempo. Casi todos los centros de investigación del planeta están en constante búsqueda de productos cada vez más efectivos, pero que carezcan, al máximo, de los indeseables, efectos secundarios.

Originalmente utilizados en Japón, los hilos mágicos o hilos tensores, han sido un boom en Europa desde hace ya más de 5 años y ahora se han convertido en uno de los procedimientos más buscados por pacientes de todo el mundo, que quieren un rejuvenecimiento de la piel a largo plazo, pero que no están dispuestos a entrar en un quirófano. Y es que sus ventajas y beneficios son múltiples; van más allá de lo estético; se manifiestan desde su colocación y lo mejor de todo, van aumentando su efecto con el paso del tiempo.

Los  hilos mágicos están  hechos de material de polidioxanona (PDO), un material que se viene usando desde hace años en cirugía cardiaca,  y son capaces de formar tejido de soporte de forma natural al producir colágeno y fibroblastos alrededor del hilo insertado que tensan y redensifican la piel. Su aplicación se realiza con un procedimiento muy sencillo y seguro: Se trata de tejer una especie de malla, un entramado de hilos cruzados que sujete los tejidos.  Así mismo, estimulan también, la microcirculación de la zona, por lo que la piel está más oxigenada, tersa y luminosa.

Su éxito es mucho mayor al que tuvo el botox en su momento, porque consigue un rejuvenecimiento facial casi inmediato gracias a un procedimiento seguro, sencillo, rápido, sin incisiones, sin dolor y con un material biocompatible y reabsorbible.

Los hilos tensores son biodegradables, no provocan alergias ni rechazo. El efecto es natural, inmediato, pero también progresivo. Lo que ves en el paciente al minuto de realizar el procedimiento es un efecto discreto de piel más estirada. Esto va mejorando con los días y al mes se da cuenta su piel se ve aún mejor, más lisa, sin surcos, es una piel tersa.

El efecto de los hilos tensores va mejorando la producción de colágeno y logrando grandes efectos a los 4 meses. Dura 2 años o más. La piel trata de reabsorber el hilo tensor y por esa acción pone una capa de colágeno alrededor del hilo. El efecto máximo es a los 4 meses cuando hay una producción abundante de colágeno.

El efecto es estético pero además hay un beneficio psicológico. La mayoría de los pacientes llegan con la certeza de que necesitan este procedimiento, no se sienten bien con ellos mismos, como que la energía y la juventud que tienen no se relaciona con su aspecto. Aun así al principio se muestran un poco temerosos. Pero una vez realizado el procedimiento, sienten cómo retorna la seguridad en sí mismos y se sienten más confiados, más entusiastas con su aspecto y eso se extrapola a otras áreas de su vida.

Más allá de la edad, el procedimiento está especialmente indicado para aquellos pacientes que sufren flacidez del rostro o de algunas partes del cuerpo.

Estos hilos consiguen una elevación de las mejillas, recuperación del óvalo facial, mejora de surcos nasogenianos, líneas de marioneta, arrugas del contorno de ojos y código de barras, elevación de cejas, mejora del doble mentón y reafirmación del cuello, aunque también se puede usar a nivel corporal, por ejemplo para el dorso de las manos, brazos y muslos, rodillas, glúteos, mamas e incluso abdomen.

La duración del efecto de los hilos tensores es de dos años, pero hay pacientes que incluso pueden tener resultados más prolongados si tienen una buena nutrición, realizan actividad física y consumen abundante líquido.

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